martes, 22 de mayo de 2012

El Azar

Hoy he visto una cosa tan cotidiana como curiosa. Después de una entrevista por teléfono para una emisora de Murcia, me apetecía dar un paseo por el Paseo de Gracia. Iba caminando y repasaba mentalmente las preguntas del periodista y las respuestas que le he ido dando. Ocurre que, a veces, las preguntas que me formulan me hacen reflexionar, cuestionármelas a mí mismo después de haber contestado de modo más o menos improvisado. Esta tarde, la pregunta que me daba vueltas era, más o menos ¿Porqué crees que La Tristeza del Samurai tiene más éxito en unos lugares y menos en otros?. Por una vez, he sido sincero y he contestado lo que yo sé: es decir, "no lo sé; tal vez el azar juega sus cartas"
Pensando en esto, mis pasos me han llevado, cómo no, a la Casa del Libro del Paseo de Gracia. Siempre paseo por allí, y casi siempre salgo con uno o dos libros debajo del brazo, y hoy no ha sido la excepción. Como mi economía no es muy boyante, suelo perderme en la sección de libros de bolsillo.
Estaba hojeando un libro (¿?) y unos pocos más allá he visto La Tristeza del Samurai en la edición de Random House que aquí véis. La pila (eso era) no destacaba ni más ni menos que los otros cientos de títulos expuestos. y entonces he visto a una chica que dejaba ir sus dedos entre las solapas, como si buscase una historia que le trasnmitiese algo através de las yemas de sus dedos, algo que le penetrara antes que la vista. Lo reconozco, he deseado muy intensamente que sus dedos se detuvieran en La Tristeza del Samurai (Aquí encontrarás lo que buscas, le he dicho secretamente)
Pero, no lo han hecho. Esos dedos telúricos que buscan el maná bajo las solapas de un libro han continuado su recorrido.
Eso me ha hecho pensar en el papel que juega el azar en nuestras elecciones. (Dejemos de lado el márqueting y la publicidad, hablemos de una elección casual) Me he acercado a la novela y la he contemplado largamente. Huele bien, como todos los libros, la portada a mi entender es muy hermosa, estaba tan bien colocado como los demás...Pero los dedos de esa chica han pasado de largo, como podrían haberse detenido, hojear la primera página y dejarse llevar por la historia de Isabel y María.
¿Cuántas decisiones tomamos en nuestra vida con la inconsciencia de no ser conscientes de porqué las tomamos? ¿Porqué eligo una calle y no la siguiente? ¿Porqué decido que hoy no tomaré el café en el bar de todos los días y lo haré en uno en el que no he entrado nunca?
¿Cómo cambian esas decisiones mi vida?
"¿Porqué crees que la Tristeza del Samurái triunfa más en unos lugares que en otros?" No lo sé; tal vez el azar sigue jugando sus cartas.
Y por suerte, ninguno de nosotros puede controlar la partida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario