domingo, 11 de marzo de 2012

Las víctimas y sus verdugos

Que la muerte no es nada lo dicen los vivos.
Los muertos callan. O al menos, nosotros no los oímos.
Nos lo impiden nuestros gritos, nuestros aplausos, nuestras denuncias, nuestros reproches.
Pero este 11 de Marzo los raíles de la vía reflejan el sol que alumbra una curva que parece unirse hacia el infinito.
Quizá ahí sentado, en un banco del andén vacío, ahora que se han ido los políticos y los fotógrafos, ahora que nadie deja flores ni enciende velas, que ya todo se ha ido como una efeméride de banderas, quizá, ese hombre que se suena los mocos con la palma de la mano, sí que los escucha.
Tal vez es una hija suya, que hoy cumpliría ocho años más, que tal vez se habría casado con un novio de toda la vida, o que sólo sería una estadística más en la lista del paro. ¿Qué más da lo que fuera, con tal de ser algo? Con tal de ver ese plato en la mesa lleno, su silla ocupada por algo distinto a un recuerdo.
Llenamos los huecos de la memoria como podemos, cosemos las costuras de nuestras heridas a base de esfuerzo, a golpes de riñón que nos empujan a seguir. A veces soñamos con los que se fueron, y a veces sus caras se nos olvidan y nos entra miedo porque si se nos olvidan a nosotros, se les olvidarán a ellos, sus verdugos. Corremos entonces a poner su canción favorita, su película, leemos su libro preferido, olemos su ropa. Y nos sentamos a mirar la vía.
Y todo sigue, pero para muchos ya nada es lo mismo. Y a nadie le importa. Sólo a los padres y madres, hijos e hijas, hermanos y hermana, novios y amigos, y a los seres amados que se les fueron y que ellos escuchan detrás del silencio.
Se ríen los verdugos. Se ríen porque su tripa está podrida. Se ríen porque nos creen débiles cuando sólo somos más fuertes. Humean sus manos, gotea su ropa, pero también ellos están muertos. Solo que nadie les espera al otro lado del Silencio. Sólo que no lo saben, aunque tal vez lo sospechan.
Pasa un tren de cercanías y se lleva las flores que alguien a dejado entre los rieles.
La gente ríe, es día de sol. Está bien que así sea.
Es hermoso que siga la vida, a pesar de todo.

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