miércoles, 11 de enero de 2012

Ladrones de Sueños

¿Os habéis parado alguna vez en medio de la calle y mirado al cielo, cualquier día soledado?

Nos roban la vida, y eso es lo terrible. Inventan para nosotros la realidad. Nos hicieron saber que ascendíamos a la categoría de ricos y asistimos entusiasmados a la fiesta. Ahora nos dicen que nos degradan a la categoría de pobres y asistimos cabizbajos a nuestro entierro.

¿Habeis cometido la locura de dejar que la lluvia os empape hasta los huesos cualquier tarde de tormenta?

Nos roban la posibilidad de creer. Nos dicen que Dios está enfadado con medio mundo que no quiere someterse a sus designios. Nos llenan la retina de dolor sólo para que nos sintamos afortunados, aún dentro de nuestra pobreza. Nos han hecho creer que valemos mucho pero piensan que en realidad no valemos nada.

¿Habéis probado alguna vez a sentaros en una vía principal de vuestra ciudad en plena hora punta de tráfico, tumbados boca arriba para ver cruzar el firmamento a un reactor?

Nos roban el deseo de ser felices. Nos llenaron los bolsillos de sueños mezquinos y asumibles, cosas que se construyen y se destruyen, cosas que se poseen y te poseen, cosas que haciéndote más cómodo te vuelven más débil. Luego, cuando nos tuvieron a su merced decidieron que ya bastaba, y nos lo arrebataron todo. Aunque Todo era Nada hasta no hace mucho, pero ya no podemos recordarlo. Una vida sin coche, sin móvil, sin IPAD;IPOD; IPUD (hasta las siglas suenan como el balbuceo de un bebé)

¿Habéis probado a decirle a la cara "estás equivocado" a alguien que se cree mejor que vosotros, no habéis experimentado esa docilidad en vuestra alma mientras su mirada se enturbiaba?

Nos quitan la salud de nuestros mayores, nuestros padres sufren porque nos ven sufrir, y les quitamos la paz de sus últimos años, ni siquiera ese consuelo les dejan. Se irán con el sinsabor de una vida de sacrificios pensando qué será de nosotros, qué de sus nietos, nuestros hijos? Nos quitan la sanidad y nos regalan estadísticas que sólo sirven para llenar páginas de periódicos, ellos hablan, ellos se escuchan, ellos nos ignoran.

¿Habéis pensado agluna vez que "ellos", los ladrones de nuestros sueños, tienen nombres y apellidos, y no son más que unos miles?: se llaman especuladores, corruptos, delincuentes, e llaman desalmados que trafican con armas, que trafican con medicamentos, que trafican con divisas, que trafican contigo y conmigo.
Ellos no son más que unos miles. No son ni tú, ni yo. No son millones. Nosotros sí lo somos. Nosotros miramos al cielo, nos mojamos con la lluvia, nos emocionamos con una canción, somos capaces de locuras. Nosotros estamos vivos, y no es a ellos a los que les debemos la Vida. Es a nuestros corazones, a nuestros sueños.
No lo olvides. Nosotros no les debemos NADA. Absolutamente NADA. Así que, si queremos otro sueño, el siguente ¿porqué no los apartamos y lo cogemos?
Subir una montaña, reparar el viejo coche del abuelo, reconstruir el antiguo patinete, palntar aquel árbol que el municipio arrancó contra el deso del vecindario, devolverle las facturas al banco, entrar en un supermercado y comerte una manzana, apagar las luces para ver la luna, dormir con tus hijos y contarles aquel cuento (cómo era...) Decirle a tu compañera de lecho que la amas. Recuperar aquellos folios olvidados de una loca novela que creíste no poder terminar.
Recordar que el viaje más largo sólo tiene que empezar en el momento que tú decidas ponerte a andar.
Me imagino sus caras cuando vean que no importa nada de cuanto hagan. Seguiremos soñando, y mi sueño es hoy, que vuestros sueños se hagan realidad.
Salud.

1 comentario:

  1. Tu lo has dicho hermano, nunca nos podrán robar la libertad de soñar y construir un mundo donde ellos no tienen cabida. Su caida cuando acontezca, será espectral...llegará.

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