jueves, 29 de septiembre de 2011

Si sólo te tuviese un minuto



Si supieras que dentro de un minuto, ahora, y no después, todo desaparecerá, si tuvieras ese único minuto...

Me quedaría perplejo, incrédulo, incapaz de creer que tus ojos de vetas verdes se van a extinguir, que tus pupilas no se convertirán más en el espejo de mis miedos.

Cogería tu mano y acariciaría la marca de esa alianza que nunca debiste quitarte, es honda, profunda como un barranco del que años después apenas has logrado salir.

Me acercaría cuanto pudiese a tu piel para sentir cómo se eriza tu vello, como se excitan tus pezones, cómo se estremece todo tu cuerpo al intuir la cercanía del mío.

Aspiraría el levísimo murmullo del aire cuando respiras, y tu nariz se ensancha y tus labios se tensan, cuando vas a decir algo, algo que se queda suspendido en la punta de tu lengua.

Si tuviese ese último minuto no lo malgastaría diciéndote que lo siento, tampoco cuánto me diste y qué poco te di...Qué absurdo...Sólo acariciaría con la mirada ese bucle de tu pelo que siempre se te revuelve y que tú quieres constreñir a la disciplina del coletero.

Pondría tu mano en mi frente para que surcasen tus yemas las cicatrices del tiempo, te mostraría aquel libro con las tapas abiertas y los versos marcados con lápiz rojo, señalaría aquel trozo de jardín desde la tapia y las hojas del limonero que se han secado, y los surcos de los pájaros cortando el cielo, y las espigas aplastadas por nuestros cuerpos.

Te inventaría de nuevo en un segundo y te posaría en el suelo, y y me sentaría a tu vera, como un verso al lado de otro verso...

Y cuánto te amé sin amarte, y cuánto fue todo sin nada, y qué difícil el alma humana, y qué sencilla en este último momento, justo cuando todo se acaba...

Atrás quedarían mis libros, los míos y los tuyos, mezclados siempre, en el mismo estante, en el mismo saber. Atrás las mentiras que quisimos convertir en verdades, las espinas que quisimos convertir en clavos, las huellas en pantanos. No fuimos buenos, fuimos humanos.

Inocentemente Humanos.

Si no tuviera más que un minuto para decirte todo esto, tal vez callase, cerrase los ojos y diese las gracias por haberte tenido ese minuto entero.

4 comentarios:

  1. ...Soñar despierta que no te has ido... y despertar sin la carícia tierna de tus manos sobre mi piel.... para cerrarde nuevo mis ojos pensando que eso es un sueño,y que...al despertar de veras, te encontraré a mi lado, de nuevo.

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  2. Mi último minuto, lo aprovecharía para disfrutar del final...sin mirar atras, sin reproches, sin ausencias,...sin la promesa de volver a empezar.

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  3. en mi último minuto ...... me fundiría contigo..... como en aquel primer minuto, cuando nos conocimos ¡¡¡¡¡

    maravillosa revisión de una separación ¡¡¡¡

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  4. Díficil momento el último, díficil sentir que será el final. Siempre quedará la espina de si se aprovechó. Pero llegada la situación, ¿es posible aprovecharla o simplemente es necesario huir para volver a comenzar?

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