domingo, 25 de septiembre de 2011

Nuevo Principio



Pasamos buena parte de nuestro tiempo demasiado preocupados, buscando respuestas que no siempre tienen respuesta fácil de entender. Tememos, anhelamos, inventamos caminos, fingimos creer nuestras propias historias...Y el Tiempo pasa, y no llega la Paz, ni la Plenitud, ni el Amor. A cambio llegan las arrugas, el cansancio, la ironía en nuestra mirada, el desconcierto en nuestro pensamiento, la acritud en nuestra sonrisa. Nos hacemos viejos, empezamos a morir.

No existen las certezas absolutas, no hay milagros que nos puedan librar del esfuerzo, no hay salida sin lucha, sin dolor y sin sufrimiento. No encontrarás ahí fuera un guía que te libre de las piedras del camino, que vadee por tí los ríos, que suba por tí las montañas, que te lleve en brazos al descanso, que encienda tu fuego. Desengáñate, y empieza a ser libre. En este Mundo que se derrumba nacen los charlatanes de la nueva era, llegan los Profetas, los Salvadores, te prometerán la Tierra, te dirán que todo es fácil, que te dejes llevar. Mienten.

Vendrán también los que te convencerán de que tú eres inocente, de que no puedes controlar las fuerzas de un nuevo orden que te sobrepasa. Te pedirán estos agoreros que te conviertas en testigo de tu propia fragilidad. Mienten.

La única razón de ser del Ser Humano es la Felicidad. Lo sepamos o no, ese es nuestro objetivo en la Vida. Queremos alcanzar la Paz interior, el equilibrio perfecto. Y eso no está ahí fuera, está aquí, en tu interior. Nadie puede guiarte por el laberinto de tus miedos, dudas, certezas o incertezas, nadie tiene esa luz, sólo tú. Eres único, eres irrepetible, y sólo tú conoces el camino hacia tu corazón.

Aprende a escuchar tu voz y aleja la de los demás, hasta que estés seguro y preparado para compartir. Acepta quien eres, tus limitaciones, tus responsabilidades, tus virtudes. No te sientas orgulloso de tus aptitudes ni te machaques por tus inaptitudes, todo eso cambia en un simple momento. Huye de la vanagloria y busca la Dignidad del silencio, la certeza de saber quién eres y lo que quieres. Acepta el dolor como un escalón de este largo ascenso, cae cuantas veces sea necesario, y no te quejes, levántate de nuevo y prosigue tu búsqueda. Huye de los Santos y busca en tí las fuentes de la santidad. Deja de lado las palabras, si estas te confunden, y escúchate.

Tal vez los demás crean que te has vuelto loco. Yo sé que no. Simplemente has elegido un nuevo Principio.

Que así sea, y que este camino te lleve hasta el final.

(Después de escuchar una conferencia del Dalai Lama)

1 comentario:

  1. En el corazón de los hombres, se sugieren las contradicciones, pero cierto es que cada cual debe de encontrar su ventana y abrirla para expresar y liberar su espíritu. Aún cuando se encuentre tras las paredes de lo "racional" y lo "correcto".

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