lunes, 6 de junio de 2011

Corre, Corre, Corre!



Qué grande es el Mundo cuando los ojos se abren al despertar.

Qué ficticias parecen las distancias cuando uno se pone a imaginar. No existe ningún artefacto que vaya tan rápido y tan lejos como el pensamiento. Qué grande es el Mundo y todo cabe en un parpadeo.

Qué mentira tan grande son las fronteras cuando una mano extraña estrecha la tuya, cuando una sonrisa te indica el camino o una mirada de odio te arrincona.

Qué grande me parece el Mundo viendo este cielo después de la lluvia, rasgado por el hilo de un avión ahí, arriba, a lo lejos ¿a dónde irá?¿de dónde viene?


El mundo en las páginas de un libro escrito hace treinta años, en un pitillo que se consume en el cenicero, en un caracol que trepa por la enredadera. El Mundo fuera, al otro lado, en el griterío de unos críos aprendiendo a ir en bicicleta. El mundo en una canción en el equipo de música.

El Mundo en una lágrima que me brota, y yo no sé porqué, solo la dejo que salga, que discurra por las montañas de mi piel, mis arrugas, mis valles, mis años.

Qué grande es el Mundo y qué pequeño yo. Qué maravilla la Vida. Qué asombro estar vivo.

Cierro los ojos, y dejo que su sonido me llene, me hace girar en un trobellino de recuerdos, de momentos quietos, de nombres olvidados.

Todavía está aquí, dentro, aquel deseo de correr, correr, correr. No para huir, eso no. Para disfrutar del viento en el rostro. Para sentirme parte de este todo que cabe en un pensamiento: libertad.

1 comentario:

  1. Que grande y maravilloso es el mundo que te permite correr y parar, reir y llorar, gritar y callar... Que te deja expresar que nada es comparable a sentirse vivo.

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