domingo, 11 de diciembre de 2011

Vendas y heridas


Estoy cansado de caminar encogido,
harto de los lugares vacíos,
sólo ocupados por cuerpos
que me miran sin verme.
No soporto más decirme no,
negarme a mi mismo la verdad que aquí,
en mi pecho, no puede seguir cayando:
No soy el guerrero de fuego,
ni el héroe de una película,
no soy el Príncipe soñado
nadie ha escrito canciones sobre mí,
y no es lo que espero.
No te salvaré de nada.
Sólo puedes salvarte tú misma.
Ahí tienes el muro,
decide si quieres saltarlo.
Tal vez acuda a poner mi mano bajo tu pie.
Pero el vértigo será tuyo.
Vivo como un pájaro sin alas,
mirando al cielo
como si hubiese perdido allí mi casa.
Siempre hablo de caminos,
pero el camino que yo sueño no tiene huellas.
Sólo un susurro con mi nombre.
Que pronto será olvidado.
Podría ser yo,
podrías ser tú.
Pero dos no hacen un nosotros.
Sólo soy un hombre asustado
aferrado a un pedazo de papel
enmedio del naufragio.
Y aún espero,
y aún confío,
y aún deseo,
oir tu grito llamándome por mi nombre.
Todavía sueño con ser tu tierra,
el lugar donde termine tu lucha
y empiece tu Paz.
Me lleno de Universo
de estrellas lejanas
de planetas descubiertos
Estoy loco,
estoy enfermo,
estoy en la esquina de la noche
soñando que amanece en tus ojos.
Sólo soy un hombre
Sólo eso
Nada más que eso
Siempre eso.
El mismo laberinto

1 comentario:

  1. impressionant, gran poeta! el camino que yo sueño no tiene huellas........ com m'agradat això!

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